La mayoría de los problemas no son burocráticos sino errores predecibles. Aquí los diez más comunes, ordenados por impacto económico.
1 — No solicitar la franquicia
La omisión más cara. Verifica la elegibilidad antes que ningún otro paso. Pérdida potencial: 800–5.000 €+.
2 — Hacerlo en el orden equivocado
La aduana va antes que la DGT. La franquicia debe aprobarse antes de aduana. El orden es estricto.
3 — Superar el plazo de 30 días
Multas de hasta 1.500 € e inmovilización. Empieza el mismo día del alta como residente.
4 — Comprar sin COC europeo
Para coches de EE. UU., Japón y muchos UK, la homologación cuesta 1.500–3.000 €. Conviene saberlo antes de comprar.
5 — Dejar caducar el empadronamiento
Vigencia 3 meses. La DGT rechaza los caducados.
6 — Olvidar el seguro español
La ITV exige póliza española en vigor. Las extranjeras no se aceptan.
7 — Traducciones no juradas
Solo se aceptan traducciones juradas. Lo barato sale caro.
8 — VIN incorrecto en la declaración
Un carácter erróneo bloquea todo el expediente. Verifica tres veces.
9 — Gestoría generalista
Una gestoría normal hace transferencias; las importaciones requieren conocimientos específicos de códigos arancelarios, franquicia, IEDMT y homologación.
10 — Olvidar el IVTM anual
Barato (5–220 €), caro si se olvida. La deuda bloquea la siguiente ITV.